
La salsa de tomate es originaria de los pueblos mesoamericanos, en México se elaboraba con tomates, cebollas y chiles, cuando el tomate llega a Europa en el siglo XVI no tiene una buena aceptación en las cocinas, siendo los italianos en especial los napolitanos debido a ser una tierra prospera para su cultivo los primeros en consumirlo. A finales del siglo XVIII con la creación de la pasta seca, se creo la salsa de tomate como la conocemos hoy, con una cocción lenta que intensifica su sabor y libera los azúcares naturales del tomate.
INGREDIENTES
- 1 kg. de tomates
- 50 g. de panceta
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla
- 1 puerro
- 1 hoja de laurel
- 1 rama de tomillo
- 2 zanahorias
- 20 g. de azúcar
- 0,2 g. de sal fina
- 2 cl. de aceite de oliva 0.4 (suave)
PREPARACIÓN
- Se pelan y se cortan en trozos pequeños y finos 1 diente de ajo y 1 cebolla.
- Se pelan, se les quita las pepitas y se cortan en trozos pequeños y finos 1 kg. de tomates.
- Se pelan 2 zanahorias.
ELABORACIÓN
Se pone en el fuego una cacerola con ½ l. de agua fría y cuando comience a hervir se añaden 2 zanahorias peladas y se dejan cocer durante 30 minutos, se retiran del fuego, se sacan del agua y se reservan.
Se pone en el fuego una sartén con 2 cl. de aceite de oliva (suave) y cuando comience a calentarse se añaden 50 g. de panceta y se fríe por ambos lados (se retira del fuego y se reserva para otro plato), se añaden 1 diente de ajo, 1 cebolla y 1 puerro (previamente cortados en trozos pequeños y finos) y se rehogan a fuego bajo durante 5 minutos, se añaden 2 zanahoria (cortadas en rodajas y previamente hervidas) y se rehoga durante 5 minutos, se añade 1 kg. tomates, se echa 20 g. de azúcar y 0,2 g. de sal fina, a fuego bajo, se mueve y se desespuma cuando sea necesario, transcurridos 30 minutos se retira del fuego, se deja enfriar, se tritura, se pasa por un chino, se rectifica de sal si fuera necesario y se pone a hervir al fuego durante 5 minutos.


