
Este plato originario de Madrid, lo realiza por primera vez el cantabro Don Joaquín Villegas Riancho en la taberna La Casona, antiguamente situada en la calle Echegaray, 3 en Madrid, las ponían de aperitivo con la consumición y también se podían pedir como ración, siendo en 1.949 cuando se creó la salsa brava, siendo una autentica novedad y un éxito, formándose todos los días colas para poder entrar en el bar.
INGREDIENTES:
- 600 g. de patatas
- salsa brava
- 0,5 g. de sal fina
- 3 dl. de aceite de oliva 0,4 (suave)
PREPARACIÓN
- Se pelan, se les quita las impurezas que pudieran tener las patatas y se cortan en dados o cascos de tamaño irregular.
ELABORACIÓN
Se pone en el fuego una sartén con 3 dl. de aceite de oliva 0,4 (suave) y cuando comience a calentarse se añaden 600 g. de patatas cortadas en cascos y ligeramente saladas, a fuego medio-alto, se mueve constantemente para que se hagan por igual por todos sus lados, cuando estén fritas se baja el fuego y se pone encima de la sartén una tapa durante 1 minutos, se levanta la tapa se da la vuelta a las patatas y se vuelve a poner la tapa durante 1 minuto más, se apaga el fuego y se retiran las patatas con una espumadera, dejando que escurra el aceite. Se pone encima de las patatas la salsa brava.



Consejos:
Se cortan las patatas en trozos irregulares
En los bares se suele cocer la patata previamente para que se tarde menos tiempo en servir, podemos ahorrarnos este paso consiguiendo una textura igual tapando la sartén durante 2 minutos cuando estén las patatas fritas (fritas y crujientes por fuera y cocidas y blandas en su interior)
Dificultad:
Baja
Menú:
Entrante y primeros platos
Tiempo de elaboración:
20 minutos
Temporada recomendada:
Cualquier época del año
Típico en:
Madrid
Vino recomendado:
Región:
Huesca
Denominación de Origen:
Somontano
Vino:
La Miranda de Secastilla Garnacha Blanca
Variedades de uva:
100% Garnacha Blanca
